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17

May

¿De quién es culpa?

Este mes ha habido NOTICIONES internacionales: un ex-presidente guatemalteco juzgado por genocidio -¡y que nunca muera Rigoberta Menchú!-, la renuncia de un astro del fútbol (y el reconocimiento del “brand-value” de algunos deportistas); manifestaciones en contra del mensaje sexista de la muñeca Barbie (y, con ello, la modificación de la frase “Life in Plastic is Fantastic”); un ex-candidato Venezolano que impugnó las elecciones; el rescate de una sobreviviente de 19 años tras dos semanas del derrumbe de una fábrica textil en Bangladesh

También hubo otro tipo de noticiones [nacionales] que no deberían de serlo: el de las confesiones etílicas de riqueza de diputados nacionales; el de una mujer que murió días después de haber sido atropellada por un Porsche que conducían dos Ladies… En otro momento fueron noticiones las mentadas de madre de un empresario ¡y la golpiza que le dio éste a un empleado!; la arrogancia y altanería de otras “ladies” que atacaron a policías; la hija de un nuevo presidente mexicano llamándonos “prole” [¡parejo!] y mandándonos a la chingada a todos. Claro, protegiendo el honor insalvable de su padre. Todo eso me dio pena ajena, fue un bombazo en los medios y nos incomodó a muchos.
Y así, otros noticiones que no figuran, porque no hubo madrazos, ni coche caro, ni luminaria varia involucrada. Y si no hay, no nos importan.   

PERO Lo que me obligó a bloggear acerca del tema fue un notición reciente: el de la clausura y reapertura de un restaurante ‘defeño’, seguido por el despido de un funcionario de Gobierno. “Who is #LadyProfeco?” - Correctou! 

Pareciera que la frase “¿sabes quién soy/ de quién soy hijo?” viniera cargada de una sentencia firmada y de un castigo inevitable. Del despido de Benítez de la Profeco me vienen un par de ideas/preguntas: a) ¿por qué no renunció él? ¿Y por qué no renuncian muchos otros políticos y politiquillos cuando abusan de la confianza y el poder depositados en ellos?; b) EPN “Lord of Justice” hizo lo mismo con Benitez, que lo que hizo con Moreira: cuando el agua le empezó a llegar a las rodillas, a sacarla; que el agua estancada apesta.

El “Profecogate” sólo es muestra de que la política en México está llena de “lealtades” y de “compadrazgos”. Y eso no es buen gobierno.

Regresando a mis preguntas: ¿por qué a la escuincla de Benítez se le hizo fácil “ningunear” a los empleados del “Máximo Bistrot”, hacer un berrinche, saltarse TODAS las de la ley y clausurar un establecimiento; restregándoles a todos las credenciales de su papi?, ¿por qué las “ladies” y los “gentlemen” mexicanos se dan permiso de discriminar a placer?  Pero el saber “¿por qué?” no satisface mis dudas. ¿De dónde viene este clasismo -ejem- este racismo de clases?

(Ojo: el dinero no es el problema) Si lo fuera, y entonces “tener mucho dinero” fuera un elemento necesario para la altivez, la prepotencia y la discriminación, todas las personas con [mucho] dinero desplegarían las mismas actitudes abusivas. But we don’t live in a world where answers come easy to me.  

Recuerdo una conversación que tuve con una familia hace 7 (¿?) años, en la comunidad de San Manuel (en Huimanguillo, Tabasco). Ella me decía que trabajó en casa de una familia rica, pero que se regresó “pa’l pueblo porque me corrió la señora. Las niñas me trataban muy mal y me decían ‘gata’ y ‘naca’ y no les gustaba que tocara sus cosas sin haberme lavado las manos” -“¿¡Pero por qué no dijiste nada, Lucy?!” -“¿Pues a quién le iba a decir? Además la señora me pagaba bien”. Si Lucy se regresó a San Manuel, fue porque quedó embarazada de su último hijo; recordemos que le pagaban bien. #essarcasmo

No se me olvida lo que me contó Lucy, como no se me olvidan otros tantos ejemplos de desplantes de grandeza de “juniors” y “ladies”: que truenan dedos, sueltan risas, ofenden, ladran y discriminan, porque pueden. Porque no hay ley, cuando hay dinero. 

He tenido el privilegio y la desfortuna de haberme topado con TODO tipo de personas, de distintos tamaños de cartera a lo largo de mi vida. No todos iguales: tan hay personas “de dinero” con muchísima calidad humana, y respetuosas con los demás; como personas “sin dinero” abusivas y manipuladoras. Pero creo que no exagero, cuando afirmo que todos hemos conocido a un par de ladies/gentlemen y a un montón de gente abusada y discriminada, dada su condición social.

 
He tenido, además, la gran fortuna de haber tenido la educación (y no de escuela) que tuve; de tener padres con una altísima conciencia social y de haber conocido a personas con una calidad humana espectacular. Todos ellos maestros de vida. Pero no dejo de preguntarme de quién es culpa: ¿es reflejo de nuestro pasado esclavista y colonial? ¿Son las telenovelas? ¿Es un complejo de inferioridad nacional? ¿De quién es culpa?

-.-.-.-.-.-

Pienso que hay esperanza, cuando abusamos de los recursos que tenemos al alcance. En este sentido, las redes sociales nos han servido para exponer conductas abusivas de aquellos que, teniendo la gloria, la fama y la riqueza, se creen dueños del poder y de la gente.

¿¡Dónde andaba Twitter cuando a Roberto Madrazo no le salían las cuentas?! Así se murió un German Dehesa: tratando de llamar nuestra atención y la de los medios hacia los negocios turbios de nuestro ex-candidato presidencial.

No me gusta que a la pregunta: “¿y por qué no se hizo justicia?” se conteste: “Pues porque es México y, ¿qué esperabas?”. No comparto el sentimiento, ni creo que tengamos nula capacidad de reacción. 

Me gusta, sin embargo, pensar que denunciando a nuestros Duchamps, a nuestros Moreira, a nuestros góbers preciosos, a nuestros Madrazos y a nuestros “ladies” y “gentlemen”, lanzaríamos un mensaje conjunto: “Tolerancia cero a abusos y a actitudes discriminatorias”.


Y, así, el “world peace”.  

Y saludos a @Tavombardier, que ya va a empezar a vivir en la Roma. Que se comporte. 

26

Apr

A mi madre.

Si me diera a la tarea de narrar la vida de mi madre, compilaría un conjunto de historias que, luego de un millón de veces relatadas, se quedan en la memoria; como deseando que alguien las repita y las esparza. Sería el relato de muchas vidas, y no sólo de una: el de una con penas y desventuras; de aprendizaje, de voluntad y de fe; el de una vida con bendiciones  y una llena de risas. 

Mi madre nació el 26 de Abril de 196-los-que-le-calculen en una casa, que no era un hogar; en una familia humilde de dinero y de sentimientos; nació para una vida difícil pero, nació, para dicha de muchos.
Siempre que mi madre cuenta algo de su vida, llora. “¿Pero por qué lloras, mami? Nos has contado esto un millón de veces”-le decimos con risas ahogadas. “¡Porque me acuerdo y ya déjenme en paz!”- nos responde, riendo y reconociendo que así es, cada vez que lo hace.

(Acerca de esto)

Hace poco confiaba a mi novio algunas partes difíciles de mi infancia y adolescencia, y él me observaba, con su grandes ojos alemanes, meditabundo y claramente trastornado por lo que acaba de escuchar. Entonces, me dijo con ternura: “¿necesitas un abrazo?” Yo, confundida por la iniciativa de éste, contesté: “¿Por lo que te acabo de contar? ¡¡NO!! Hay cosas peores en la vida”. (Lo abracé; ya daba igual).

Dicho lo cual, me vinieron a la mente las mil y una ocasiones en que mi madre adopta la misma actitud ante la vida: “esto pasó, pero hay cosas peores”. “Me encontraba al borde, pero Dios me rescató”, “quería escaparme, y se abrió una puerta para mí”. 
Si este rasgo no es de ella, ¡no es de nadie!: aceptar las circunstancias (¡estoica!); saber que, aún cuando se está en medio de la tragedia más desoladora y de la historia más pesarosa, habría escenarios mucho menos favorecedores. Saber que todo es circunstancial y pasajero y que “no hay mal que dure mil años”. 

Pero de mi madre aprendí, también, a reconocer el valor de las lágrimas, aunque yo no sea la persona más sentimental; a volcar mis sentimientos sobre aquellos -y aquello- que [me] importan, aunque yo no sea la más dulce, ni la más romántica; a identificar los temores, para saberlos limitantes y a no darle tanto valor a las circunstancias actuales y a esperar con optimismo al futuro; a creer en lo inalcanzable y, sobre todo, a creer en mejores tiempos, aunque me sea imposible.

Tengo poco más de un año viviendo en Alemania y este tiempo ha sido de cambio y de aceptar las circunstancias. Cuando recién llegué, no tenía ni espacio, ni formas, ni gente, ni sentido de pertenencia. Nada era mío y este país, aparecía frente a mí adverso y ajeno. Pero uno cambia al cambiar las circunstancias, y  con este cambio viene un crecimiento. Me gusta creer que mucho de ese crecimiento fue concebido en las entrañas de mi madre; que mucho de lo que ahora soy, es resultado de esto que de ella he absorbido y replicado; que muchos de mis sueños fueron alcanzados y creídos por una madre, que es más ternura y fe, que apatía y dureza.

Hoy, en el cumpleaños de mi madre, reconozco que no hay ser en esta vida que me haya dejado más enseñanzas que ella. Me viene a la mente y me identifico con una porción del libro “Diez Mujeres” de Marcela Serrano, cuando el amor de una madre vela la muerte de su hijo. Me gustaría que también se dijera, en mi lecho de muerte: “y […] murió adentro de ese paraíso, si el paraíso es de verdad eso: ser amado por quien te parió”.

¡Feliz cumpleaños, mamá! 

24

Apr

Well baby, i went down and got it for you.: De "A" a "B"

Mi amor, pienso que partimos del punto A equivocado, cuando pensamos que hay sólo una línea que nos lleva a B. Creo que nos debemos de alejar de A y de lo que A representa, porque en A no se está bien. A es: estar solo, estar sin nadie, querer estar en B, querer que ya, por favor, llegue alguien a mi vida y me saque de A. 

Si no partes de A, sino de -let’s say- de X, en dónde no estás solo, sino expectante, satisfecho contigo mismo (total o parcialmente), motivado, y luego de haber brincado sobre otras líneas, que te llevaron a otros puntos y a otros objetivos, entonces, cuando llegue B a ti (o tú llegues a B), habrá sido un camino lleno de otras cosas más que de nostalgia, deseo, desesperación y cansancio por llegar a B. 
Será un camino lleno de X,Y,Z, y G: personas, logros, crecimiento, voluntad, fracasos y triunfos.

Desde que te conozco sé que no estás aquí para cualquiera, porque tú no eres cualquiera (aunque a veces se insista en que eres más ordinaria que la sal de la tierra). Y no siendo cualquiera, no esperes historias de amor cualquiera: personajes insignificantes, más-de-lo-mismo, que ya sabemos cómo terminan y no nos gustan esos finales. Nada.

Sobre todo, quiero que consideres que B no es “llegar a B y ya”, sino: “me alcanzó B y ahora viene T”. Que la vida es mucho más grande y te ha dejado muchas más corazones y momentos y oportunidades y grandezas, que un punto les queda chico.

Te amo. <3 

17

Apr

RunKeeper: We love you Boston. We run for you.

runkeeper:

image

We feel heartbroken. What is usually the best day of the year in Boston was ripped apart by violence. We had a few members of the RunKeeper family running the Boston Marathon, and many more cheering them on, and we are so thankful that everyone on our side is safe. It hurts us deeply…

03

Apr

&lt;3 Schmidt

<3 Schmidt

01

Mar

White Smoke and a Black Pope

newyorker:

Both because of his personality and the potential for a historic milestone, some journalists have taken to calling this papal election an “Obama moment” for the Church. This metaphor is apt only insofar as both will disappoint liberals hoping for significant change.

Naunihal Singh considers Cardinal Turkson of Ghana, who is favored to be the Church’s future: http://nyr.kr/ZGABhf

Photograph: Gabriel Bouys/Getty.

20

Jan

De tragedias es la vida.

Estos últimos meses, he estado mucho muy al pendiente acerca de lo acontecido en mi vida emocional, y menos al pendiente de lo ocurrido en cualquier otro lado. He hecho una suerte de auto-análisis y he concluido una -o un par- de cosas: mucho de lo nos afecta en lo emocional, repercute en los proyectos que emprendemos, en las relaciones que formamos y propiciamos y en los planes que elaboramos para cada día. Cualquier área de nuestra vida que tenga una alteración trágica, salvaje y agresiva, provocará una alteración en todas las demás.

He concluido, además, que subestimamos el valor de las tragedias que enfrentamos. Son estas, en realidad, ventanas de oportunidad que se abren virtuosas y amplias, en etapas muy determinantes de nuestra vida. Lo peor que podríamos hacer con ellas, es cerrarlas… como si no existieran, como si no tuvieran valor, o estuvieran destinadas al despropósito.

Aquí la explicación del porqué de esta línea -tan poco estructurada- de pensamiento -> En los primeros dos años de soltería involuntaria de la última relación novio-amante que tuve hace [como] cuatro años (es decir, cuando me rompieron el corazón y me botaron), empezó para mí un proceso de rescate de mí misma. Todos esos años fueron necesarios para salir de una zona que, más que ser confortable, era conformista y apática; era una zona poco motivada, pero también poco explorada. Ahora entiendo que la falta de motivación no llama más que a experiencias tristes, monótonas, hijas de puta.

(PAUSA) Para quien piense que estoy narrando cómo me llegó el enamoramiento y cómo cambió mi vida con el encuentro de ESA persona especial -de un príncipe en corcel blanco-, está no sólo muy equivocado, sino que tiene una idea muy romántica acerca de mí. No. Quien me conoce, sabe que no se me dan las cartas acarameladas, ni las historias idealizadas. Soy sufrida y negativa [y azotada, a madres].

Entonces, no; no se trata de eso, sino de lo que tuvo que suceder para que, superadas esas trampas que coloqué para mi vida y dejándome de estupideces, me armara de valor y volcara mis planes a lo inseguro, a lo nuevo. ¡ES A-TE-RRA-DOR! Pero SÍ que vale la pena.

De una cosa estoy segura, ahora más que nunca: todo lo que vivimos provoca nuevas historias, abre nuevos libros y nos lleva a nuevos lugares.

Haciendo eco a la entrada anterior de este blog, siento necesario desdoblarme frente a ustedes, como soy y como vale la pena conocerme: soy una persona que sufre de episodios de ira irracional y de ansiedad generalizada, que se reflejan en situaciones tan banales de mi vida cotidiana y que, por muchos años me fue imposible controlar (antes comía para controlarla; ahora soy maratonista —> “A, for effort!”). 

Soy una persona, además, cuyo peor temor [¡qué va!, TERROR ESCANDALIZADO E IRRACIONAL] es irse de este mundo en la ignominia. No porque aspire a algún tipo de fama, sino porque creo que le falto al respeto a la vida misma, si no hago nada con lo que sea que tengo de valioso y de provechoso. Se muere mi alma si paso desapercibida por este mundo, sin haberle dado nada a nadie; ni a mí misma. Como si no hubiera sido.

Entonces, al término de este episodio distintivo que me trajo a Alemania y que me orilló a un cambio de paisaje, de cultura, de gente, de costumbres, de idioma y de expectativas, maduré. Y la madurez es importante por, al menos dos razones: 1. Nos permite movernos a escenarios distintos. 2. Nos enseña a no exagerar la gravedad de nuestras circunstancias actuales. Las tragedias nos permiten movernos horizontalmente y concebir un millón de escenarios y oportunidades distintas antes de avanzar, de movernos verticalmente y seguir caminando. Al final del día nos iremos siendo personas más interesantes y completas.

No subestimemos el valor de nuestras tragedias.

11

Nov

De mi Contrato Social

Quien ha pasado tantas veces como yo por alguna clase de introducción a la [¡oh, grande y maravillosa!] Ciencia Política o semejante, recordará que, entre esas lecturas “de chaleco”, siempre están las de los “iusnaturalistas” (lo pongo entre comillas, porque me debato aún el término y las teorías que abarca el iusnaturalismo que, a final de cuentas, poco importa para el tema menos profundo, aunque, a mi parecer, de gran interés social que voy a exponer a continuación).

Hablo, por ejemplo, de teóricos como Aristóteles, Hobbes, Locke y Rousseau que discutían que existe un Estado Natural del hombre, que precede a su condición de ciudadano de un Estado (como organización política); o sea, una situación hipotética previa a la constitución del Estado. En este ‘Estado de Naturaleza’, uno ES como ES: para Hobbes, somos seres asociales, egoístas y desconfiados del otro y con igual capacidad -fuerza o astucia- para matar a los demás; para Rousseau, somos seres libres e iguales por naturaleza, perfectos y con dificultades para sostener relaciones sociales permanentes; para Locke somos todos iguales en capacidades y destrezas, independientes y con libertad absoluta (sólo limitada por la ley de razón y la ley natural, lo que nos impide agredir a los demás); Aristóteles define al hombre como un ‘zôon politikón’ o animal político. 

Para la mayoría de estos filósofos, existe una alteración, modificación o desaparición de los atributos o características naturales del hombre, que viene con la adopción de un Contrato Social, que determina su salida de este Estado de Naturaleza. Este ‘pacto de sujeción’, este ‘cede de derechos’ supone, además, la aceptación a la imposición de un poder o poderes que asegurarán su preservación, le protegerán de la envidia, la corrupción y/o la avaricia de los demás y le permitirá gozar una vida en sociedad, con la constitución del Estado.

Ayer pensaba en esto: en el análisis de las características naturales del hombre realizado por estos filósofos y en cómo, para ellos, es necesario que tengamos un contrato de convivencia explícito, conocido y aceptado por los demás, que nos permita tener relaciones sociales estables y que nos libre de la opresión, la severidad y las ‘pasadas de lanza’ del otro. Me preguntaba cómo es que llegamos a tener relaciones estables del todo, sin tener esto. 

Es, simplemente, tener la certeza de que, así como el otro no puede matarme, dañarme o desposeerme; tampoco puede/debe de lastimarme sentimental o moralmente. Es, sobre todo, un acuerdo entre personas, que aceptan cierto tipo de disposiciones, para lograr la constitución de un orden político. Pero, ¿cómo lograrlo? No es como que vamos repartiendo advertencias a desconocidos sobre cómo somos y lo que esperamos acerca de nuestra relación social; no es como que nos vamos desglosando frente a sus ojos, para que éstos entiendan con quién se están metiendo.

Pero tal vez es PRECISAMENTE por eso que tenemos relaciones tan tormentosas con los demás. Porque no encaramos al otro con nuestro ser natural expuesto, diciéndole “así soy yo y ESTAS COSAS no las tienes permitidas”. Quizá nos falta hacer explícita y obligatoria la aceptación de un Contrato Social, que no es más que, en términos sarcásticamente simples, un acuerdo de convivencia. ¿No? 

Trust me on this one!! En el caso hipotético, en el que me viera forzada a exponer mi ser y mis costumbres al otro, con el fin último de que éste tome dichas características a consideración y sepa perfectamente con quién está lidiando, esto es lo que narraría:

Estado Natural:

Sostengo que:

-soy una persona neurótica, ansiosa y obsesiva, con problemas para tener relaciones de pareja estables.

-soy, además, una persona desconfiada (condición atribuible a mis experiencias viviendo en la ciudad de México); razón por la cual, no me considero una persona libre.

-En un estado natural simplísimo y, la mayor parte del tiempo, soy un ser social, e.d. que disfruta de la compañía del otro HASTA que esta compañía me exaspera, me daña, me envenena o me aburre. Me aburro con facilidad.

-Soy, sin embargo, una persona considerada, locuaz, empática y vivaz; dispuesta a ayudar a los demás.

-Soy una persona más tranquila que agresiva; y más idealista que realista. 

-Soy una persona sarcástica, inteligente e ingeniosa.

Manifiesto que:

-No quiero ser dañada moral, física, emocional o espiritualmente.

-No quiero ser despojada de mis pertenencias.

-Deseo tener un lugar permanente donde dormir, un café por las mañanas y una ducha con agua caliente -al menos- 4 veces por semana.

-No soporto el racismo ni las actitudes elitistas.

-Me duele ver gente desposeída. En este sentido y, aquí soy inamovible, este acuerdo de convivencia se disolverá INMEDIATAMENTE, si el Contratante es un ser conformista y ‘cruzado de brazos’.

- así como nadie puede someterme a su voluntad, tampoco se me manipulará, en ningún momento, bajo ninguna circunstancia, a comer carne de cerdo o res, o vísceras de animales o mariscos. 

-mis horarios no deben ser alterados; aunque, puede haber modificaciones tras previo acuerdo. 

-mi negativa a ser obligada/arrastrada/chantajeada para ver las siguientes “series fílmicas/ televisivas”: E.R., Star Wars, Harry Potter, Star Trek, y parecidas es irrevocable. 

Mi acuerdo para con el otro, mi cede de derechos, mi aceptación para vivir en sociedad y sujeta a los cambios, imposiciones y alteraciones a mi Estado de Naturaleza, quedaría sellado con estas palabras: “Yo, Gemali Almonte Bryan, sujeto mis fuerzas y mis destrezas y restrinjo mi derecho natural para hacer uso de todo tipo de recursos intelectuales y físicos, para vivir en sociedad. Hago explícito que, este acto de sumisión se hará válido siempre y cuando el otro (TÚ), pacte y reprima, junto conmigo, sus impulsos naturales y tenga presente mis manifiestos en miras de una convivencia equilibrada y de una relación estable. El incumplimiento de este Contrato supondrá la salida de este Estado o Acuerdo de Convivencia; sin posibilidad de enmendamiento”.

G.A.B. (Aceptante)

Persona X,Y,Z, (Contratante)

Llámenme loca, pero creo que luego de dejar ‘todas las cartas’ sobre la mesa, tendríamos menos experiencias negativas con los demás. Lo dejo a su consideración. 

21

Oct

Ansiedad emocional

¿Todos pasamos por ese momento de ansiedad -como trastorno emocional- ininteligible e inexorable en el que nuestra potencial pareja tiene muchos matices grises (imperceptibles para todos, menos para nosotros mismos) y gracias a la cual no nos sentimos con la libertad de experimentar una suerte de sucesos, ni de sentir todo tipo de emociones? Yo sé que sí. Todos.

Hago un repaso mental de lo que busco en una persona, pero nada parece traer consigo certeza ni un dejo de buen razonamiento. Por mucho tiempo busqué, en diferentes hombres, símbolos de virilidad y de desenvolvimiento; en algún otro, señales de ambición y de entusiasmo por la vida; busqué, también, a hombres que aparentaban madurez financiera, profesional y emocional.  Pero en ninguna de estas fórmulas he encontrado “satisfactores emocionales”.

Nota: me niego a pensar, sobre todo, que no perdemos un poco de nuestra individualidad al estar con alguien. Sí dejamos de ser nosotros mismos; quizá para ser ‘un poco más de alguien’ y ‘un poco menos nuestros’. (Quizá). Entonces, Sí creo que buscamos en nuestros posibles compañeros de vida, algo que nos enternezca, nos ruborice y nos eleve, pero todo ello viene con algo que nos demacra y nos trastorna-para bien o para mal, estar con alguien nos hace sentir. 

Tengo encuentros fugaces con mi subconsciente, en ese continente negro en dónde se esconde mi ansiedad (que se ha vuelto peor con los años, porque muta en fantasma de duda y desasosiego, en visitas nocturnas al cuarto de baño para darme remojones de agua helada, en comilonas desenfrenadas y en temblorinas imparables).

¡Me ofusco cuando me abro a la posibilidad de encontrar, en otra persona, algo que me haga feliz, que me transforme [y me trastorne] para siempre! No, no grito; me ofusco.

“Primero tienes que ser feliz tú, para hacer felices a los demás”- me dije, a modo de mantra, por muchos años. “Bullshit”- le digo ahora a esa mala maña adquirida por mi afición al deporte. No es un asunto de felicidad, es un asunto de integridad. ¡Que detengan, en este momento, su aprobación los fanáticos religiosos y los jueces de la moral! Es un asunto de cuánto pierdo, cuando me pierdo en el otro, cuando decido compartir con él mi vida y mis circunstancias. No es cosa fácil aceptar que vamos a ser desfigurados.

Yo siempre he tendido a la negatividad generalizada y, aunque he aprendido a respirar y he encontrado, en cada inhalación, un momento de paz mental, no se puede contener la respiración más de unos cuantos segundos. Moriríamos. Entonces opto por dejarme llevar.   


 


08

Oct

It’s not easy to be adored. You, in particular, you have a tougher time with it than most. I get that. But I want you to give it a try. Think of it as an experiment. I promise I will be very wonderful at adoring you, Annie. It’s an area where I think I got a great deal of talent. You’re worth the adoration, Annie. You’re worth it, and the fact that you don’t believe it has nothing to do with whether it’s true or not. It is true for me and that is all that matters.
HappyThankYouMorePlease -Sam#2