17
May
¿De quién es culpa?
Este mes ha habido NOTICIONES internacionales: un ex-presidente guatemalteco juzgado por genocidio -¡y que nunca muera Rigoberta Menchú!-, la renuncia de un astro del fútbol (y el reconocimiento del “brand-value” de algunos deportistas); manifestaciones en contra del mensaje sexista de la muñeca Barbie (y, con ello, la modificación de la frase “Life in Plastic is Fantastic”); un ex-candidato Venezolano que impugnó las elecciones; el rescate de una sobreviviente de 19 años tras dos semanas del derrumbe de una fábrica textil en Bangladesh…
También hubo otro tipo de noticiones [nacionales] que no deberían de serlo: el de las confesiones etílicas de riqueza de diputados nacionales; el de una mujer que murió días después de haber sido atropellada por un Porsche que conducían dos Ladies… En otro momento fueron noticiones las mentadas de madre de un empresario ¡y la golpiza que le dio éste a un empleado!; la arrogancia y altanería de otras “ladies” que atacaron a policías; la hija de un nuevo presidente mexicano llamándonos “prole” [¡parejo!] y mandándonos a la chingada a todos. Claro, protegiendo el honor insalvable de su padre. Todo eso me dio pena ajena, fue un bombazo en los medios y nos incomodó a muchos.
Y así, otros noticiones que no figuran, porque no hubo madrazos, ni coche caro, ni luminaria varia involucrada. Y si no hay, no nos importan.
PERO Lo que me obligó a bloggear acerca del tema fue un notición reciente: el de la clausura y reapertura de un restaurante ‘defeño’, seguido por el despido de un funcionario de Gobierno. “Who is #LadyProfeco?” - Correctou!
Pareciera que la frase “¿sabes quién soy/ de quién soy hijo?” viniera cargada de una sentencia firmada y de un castigo inevitable. Del despido de Benítez de la Profeco me vienen un par de ideas/preguntas: a) ¿por qué no renunció él? ¿Y por qué no renuncian muchos otros políticos y politiquillos cuando abusan de la confianza y el poder depositados en ellos?; b) EPN “Lord of Justice” hizo lo mismo con Benitez, que lo que hizo con Moreira: cuando el agua le empezó a llegar a las rodillas, a sacarla; que el agua estancada apesta.
El “Profecogate” sólo es muestra de que la política en México está llena de “lealtades” y de “compadrazgos”. Y eso no es buen gobierno.
Regresando a mis preguntas: ¿por qué a la escuincla de Benítez se le hizo fácil “ningunear” a los empleados del “Máximo Bistrot”, hacer un berrinche, saltarse TODAS las de la ley y clausurar un establecimiento; restregándoles a todos las credenciales de su papi?, ¿por qué las “ladies” y los “gentlemen” mexicanos se dan permiso de discriminar a placer? Pero el saber “¿por qué?” no satisface mis dudas. ¿De dónde viene este clasismo -ejem- este racismo de clases?
(Ojo: el dinero no es el problema) Si lo fuera, y entonces “tener mucho dinero” fuera un elemento necesario para la altivez, la prepotencia y la discriminación, todas las personas con [mucho] dinero desplegarían las mismas actitudes abusivas. But we don’t live in a world where answers come easy to me.
Recuerdo una conversación que tuve con una familia hace 7 (¿?) años, en la comunidad de San Manuel (en Huimanguillo, Tabasco). Ella me decía que trabajó en casa de una familia rica, pero que se regresó “pa’l pueblo porque me corrió la señora. Las niñas me trataban muy mal y me decían ‘gata’ y ‘naca’ y no les gustaba que tocara sus cosas sin haberme lavado las manos” -“¿¡Pero por qué no dijiste nada, Lucy?!” -“¿Pues a quién le iba a decir? Además la señora me pagaba bien”. Si Lucy se regresó a San Manuel, fue porque quedó embarazada de su último hijo; recordemos que le pagaban bien. #essarcasmo
No se me olvida lo que me contó Lucy, como no se me olvidan otros tantos ejemplos de desplantes de grandeza de “juniors” y “ladies”: que truenan dedos, sueltan risas, ofenden, ladran y discriminan, porque pueden. Porque no hay ley, cuando hay dinero.
He tenido el privilegio y la desfortuna de haberme topado con TODO tipo de personas, de distintos tamaños de cartera a lo largo de mi vida. No todos iguales: tan hay personas “de dinero” con muchísima calidad humana, y respetuosas con los demás; como personas “sin dinero” abusivas y manipuladoras. Pero creo que no exagero, cuando afirmo que todos hemos conocido a un par de ladies/gentlemen y a un montón de gente abusada y discriminada, dada su condición social.
He tenido, además, la gran fortuna de haber tenido la educación (y no de escuela) que tuve; de tener padres con una altísima conciencia social y de haber conocido a personas con una calidad humana espectacular. Todos ellos maestros de vida. Pero no dejo de preguntarme de quién es culpa: ¿es reflejo de nuestro pasado esclavista y colonial? ¿Son las telenovelas? ¿Es un complejo de inferioridad nacional? ¿De quién es culpa?
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Pienso que hay esperanza, cuando abusamos de los recursos que tenemos al alcance. En este sentido, las redes sociales nos han servido para exponer conductas abusivas de aquellos que, teniendo la gloria, la fama y la riqueza, se creen dueños del poder y de la gente.
¿¡Dónde andaba Twitter cuando a Roberto Madrazo no le salían las cuentas?! Así se murió un German Dehesa: tratando de llamar nuestra atención y la de los medios hacia los negocios turbios de nuestro ex-candidato presidencial.
No me gusta que a la pregunta: “¿y por qué no se hizo justicia?” se conteste: “Pues porque es México y, ¿qué esperabas?”. No comparto el sentimiento, ni creo que tengamos nula capacidad de reacción.
Me gusta, sin embargo, pensar que denunciando a nuestros Duchamps, a nuestros Moreira, a nuestros góbers preciosos, a nuestros Madrazos y a nuestros “ladies” y “gentlemen”, lanzaríamos un mensaje conjunto: “Tolerancia cero a abusos y a actitudes discriminatorias”.
Y, así, el “world peace”.
Y saludos a @Tavombardier, que ya va a empezar a vivir en la Roma. Que se comporte.


