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10

Feb

Y [me] conoceréis.

A mi reencuentro con el bloggeo lo acompañan mis ganas de reivindicarme con el lector, y con este espacio que cree para mí misma. Este nuevo comienzo lo aprovecho para liberarme de estos secretismos personales, que lo llevan a uno a la locura. Porque quien cree conocerse, no se conoce. Pero quien habla de lo que hace y siente, se expone al escrutinio de los demás. “Por sus obras los conoceréis”, decía el salmista.

Entonces, escribo esto para que hagan eso mismo. O, para que decidan que les importo menos que nunca y se alejen -¡de una vez, que un favor se hacen!- de mi vida.

Dado lo anterior, les confieso que sufro de ataques de ansiedad que llevan a mi cuerpo a un estado permanente de alerta; que este constante uso de energía me deja agotada al final del día, pero no solamente agotada, también fastidiada, irritable y, en ocasiones, un poco letárgica. Les confieso que no tengo un esquema trazado en mi futuro: no sé lo que pierdo, no sé lo que tengo, no sé a lo que aspiro y, sobretodo, no sé en cuánto tiempo lo sabré -¡o si lo sabré nunca!-

Duermo poco y no sé si es causa o efecto de mi estado emocional y sicológico.
¡Quiero controlarlo todo! Pero no influyo en el desenlace de nada.

No sé cómo reaccionar ante el fracaso y no me puedo acostumbrar a él. Lo considero un ente.

Soy una realista con poca paciencia para lo estático. Quiero pensar que soy más comedia que tragedia; pero ésta es cuestión de momentos; y en muchos de los momentos de mi vida, he tendido por la segunda.

¡Yo qué sé de amores! Pero estoy enamorada. Creo en las coincidencias y en las virtudes de la fe. Creo en la potencia de las palabras y de los decretos. Creo que si dices “no será”, todos tus esfuerzos llamarán a las negativas.

Me mantengo una eterna positiva, a pesar de lo que dictan mis pensamientos.

Y, por último, quiero admitir que hago uso de la bicicleta, consciente de que provoco un bien ambiental, pero yo del bien ambiental no sé nada. Quiero usar un coche, que contamine pero que me lleve rápido a donde le ordene. Que no tenga minutos de retraso, que pueda manipular a mi antojo.

¡Quiero controlarlo todo! Pero no influyo en el desenlace de nada.

14

Aug

Estoy enojada

Tengo un vacío intelectual que no he llenado en mucho tiempo, y no es porque falte con qué llenarlo, es porque el espacio lo ocupan mis múltiples enojos.

Creo que, si estuviera con un psicólogo y tuviera que explicar lo que me pasa, la conversación iría así:

-Cuénteme qué es lo que le está pasando.

- Estoy atorada.

-¿Atorada en qué? ¿Por qué se siente así?

- No sé. Me siento frustrada.

- ¿Qué es lo que le causa frustración, Gemali?

- Bueno, un montón de cosas. Es que estoy enojada.

- Me había dicho que se sentía frustrada. ¿Está segura que es enojo y no frustración? ¿Qué le enoja?

-Muchas cosas.

- Deme un ejemplo.

- Me enoja la arrogancia y la prepotencia de la gente que se cree dueña de otra gente; me enoja que se abuse de niñas y de mujeres, por su sexo; me enoja el feminismo exacerbado; me enojan las jodidas y las dejadas.

-¿Las jodidas por qué?

-Pues porque se dejaron joder.

-¿Y usted cree que la pueden joder?

-¿Usted qué piensa?

-Pero estamos hablando de USTED. Lo que yo piense en este espacio no importa.

-Sí, pienso que me pueden joder, porque me han jodido. ¡Pero jodida ya no estoy, licenciado! 

-(Él suelta una carcajada) Bueno, siga. ¿Qué más le enoja?

- Me enoja la gente que no da su opinión, pero que toman la opinión de los demás, la hacen suya y se colectivizan. Y ya no tenemos gente que piense por sí misma. O sí la tenemos, pero es muy poca y estos son a los que imitan todos.

-Bueno, pero ¿no cree que es bueno tener líderes de opinión?

- Gente que opina, sí. Pero esos “líderes de opinión” dirigen una tiranía de la opinión, y a mí me enojan los tiranos.

- Gemali, déjeme preguntarle algo. ¿Hay algún tirano en particular que le cause tanto enojo hacia tantas cosas?

-¿Quiere que hable de mi infancia y que llegue a la conclusión de que estoy enojada con mi padre y, entonces, con los hombres que nos joden, humillan, controlan y someten? No, no estoy enojada con mi padre. Estoy enojada con su intento de entender lo que estoy diciendo, si eso es lo que quiere saber.

- Bueno, pero ni siquiera llegamos a esa conclusión y se la ha planteado usted sola. ¿Hay algo de verdad en eso?

- ¿En que mi padre sea un tirano? Los padres son tiranos, hasta que no lo son, hasta que buscan la forma de no serlo. Hay que dejarlos ser tiranos y luego soltarlos, porque la tiranía hecha verdad de vida, mata. Ya ve a toda esa gente deprimida…

-Bueno, ¿qué más le enoja?

-No sé. Quizá haberle pagado para que no me dijera usted nada y me hiciera un montón de preguntas.

-¿Ahora está enojada conmigo, Gemali?

-Igual. Si, puede ser. 

-¿Y, por qué? Explíqueme por qué está enojada conmigo.

-Bueno, pues porque se repite cuando habla y porque USTED cree que YO soy tonta.

-Yo no creo que sea tonta, Gemali. ¿Por qué cree USTED eso?

-¿Sí nota cómo se repite cuando habla? Bueno, pues creo que usted piensa que yo soy tonta porque me hace preguntas obvias, que tienden a respuestas obvias y de ahí pretende elaborar un diagnóstico igual de obvio. Pero yo le digo, -¡escúcheme bien!-, que yo soy todo menos obvia.

- Bueno, pero está más que claro. Tratemos, entonces, por otro lado y mejor dígame ¿ese enojo que USTED siente lo tiene presente desde hace tiempo?

-Hábleme de “tú”.

-Si eso es lo que quieres. ¿Entonces?

- Pues siempre he sido un poco colérica. Pero no me mal interprete, no es que vaya mentando madres por la vida. Los que me conocen no saben que estoy enojada.

-¿Me dejas decirte qué es lo que pienso?

-Dígame.

-Si tú me pides hablarte de “tú”, te pido lo hagas tú también. 

- ¿Que me hable de “tú”? (Me río por mi falta de gracia; el licenciado me sonríe). Bueno, dime qué piensas.

-Que no estás enojada. Al inicio de esta sesión me dijiste que estabas frustrada, y luego que no: que estabas enojada.

- Sí, a eso que hice se le llama “corregirse”.

-Yo no estoy tan seguro.

-¿Por qué?

- Bueno, el enojo es un estado del “ser”. Puede que “estés” enojada ahora, pero no “eres” una persona con enojo. No. Creo que hay temas que te apasionan y a los que les dedicas mucho tiempo (como el maltrato hacia las mujeres), y que ocupan mucho de tu día. Y eso te causa enojo, pero no ERES una persona enojada.

-¿No te dije que eras un obvio?

-Y tú eres una pesada.

[…]

Y así hasta que, después de tratar de investigarme con un montón de psicólogos más, renuncio a la psicología. Porque soy una pesada. 

Saludos a mi madre y a mi hermana (psicólogas) que, de seguro nada de lo que aquí hablé con el Licenciado les hizo sentido. <3

16

Jul

Superantojo.tumblr.com: Sabes que eres mexicano en el extranjero cuando...

superantojo:

  • Cuando llevas tu botecito de salsa o chiles para ponerle a la comida.

image

  • Cuando vas a México, regresas, y todo lo que traes en la maleta es comida.

image

  • Cuando oyes ‘Bésame Mucho’ en la calle, y, aunque antes no te gustaba, la cantas como si hubieras sido fan de toda la…

11

Jul

ledudette:

Los lugares abandonados tienen un yo-no-sé-qué que me encanta. 

23

Jun

Nuestros desaparecidos

"¿A dónde van los desaparecidos?
 Busca en el agua y en los matorrales.



¿Y por qué es que se desaparecen?
 Porque no todos somos iguales.



¿Y cuándo vuelve el desaparecido?
 Cada vez que los trae el pensamiento.



¿Cómo se le habla al desaparecido?
 Con la emoción apretando por dentro.”

-Ruben Bladés, Tema: Desapariciones. 

A los periodistas, las madres, las familias, las vidas robadas y a los que no hemos encontrado. A los que nos quitaron. 

Hace casi dos meses que, en un operativo, aparentemente  llevado a cabo por “hombres armados” (¡ya no sabemos quién fue!), secuestraron a 12 jóvenes de un centro nocturno. El “Heaven” era frecuentado por jóvenes de la zona y operaba en clandestinidad (fue clausurado en 2012). Según la denuncia hecha por los familiares, se los llevaron entre las 11hrs y 13hrs del sábado 25 de Mayo. 

Luego de luchar contra la más absurda indiferencia de las autoridades de la PGJDF, la SSP-DF, e inclusive de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), los familiares lograron anteponer una denuncia el 26 de Mayo en el Centro de Atención a Personas Extraviadas o Ausentes (Capea)

A las víctimas se les criminalizó, argumentando que estaban involucrados con delincuentes y, como en la mayoría de los casos, a los padres se les trató con desgano y con poca sensibilidad.

Aún cuando el gobierno actual ha reconocido a los desaparecidos y muertos por el crimen organizado con la “Ley General de Víctimas”, al mismo tiempo, se ha olvidado e ignorado a las víctimas anteriores a esta ley. Argumentando que se están matando entre ellos, justifican la pasividad de las autoridades ante el crimen. 

(Siguiendo la misma línea). Según el Comité de Protección de Periodistas (CJ, por sus siglas en inglés), alrededor de 41 periodistas fueron asesinados durante la administración de Felipe Calderón. En total, según Reporteros Sin Fronteras, han sido asesinados 86 periodistas y 18 se encuentran desaparecidos desde el año 2000. Con estas cifras lamentables, México se coloca entre los países más peligrosos para ejercer periodismo.

Pero, aunque lastime y dé rabia, todos estos casos siguen impunes o han sido simplemente ignorados. A los familiares no les queda más que dejar pasar el tiempo y quedarse con el recuerdo de quien se fue, y que no regresara, porque no hay quien le dé significado a su muerte.

En un contexto de ilegalidad, de frustración, de deseos de justicia y en un sentir de vulnerabilidad absoluta, las denuncias ciudadanas se han vuelto pilares de información y métodos de acción [a veces únicos] en contra de las acciones criminales.  El ciudadano empieza, una frustración a la vez, a sustituir la labor de las autoridades. 

Pesa, en este sentido, que no se hayan creado protocolos de investigación, ni laboratorios científicos de ADN, ni un plan de acción eficiente que brinden herramientas a las autoridades, para perseguir a los delincuentes y que, a su vez, contrarreste los movimientos del crimen organizado. Pesa que, en el caso de la ciudad de México no haya “mapeos” de zonas de alta y baja delictividad, que ayude a las autoridades a planear estrategias preventivas de seguridad. Pesan, sobre todo, los desaparecidos, la injusticia, las torturas y las muertes; el acostumbrarnos, el vivir con miedo, la pasividad.

Tampoco hay impunes en la mayoría de los casos de desaparición forzada, secuestro, extorsión o asesinato; en muchos, ni siquiera hay un expediente de averiguaciones previas. Así se permitió la administración anterior (y la anterior a ésta) olvidarse de las víctimas. Por que, para no hacer mucho, mejor no hacer nada; por que el tiempo es la mejor medicina.

En un informe publicado por el Centro de Análisis de Políticas Públicas: México Evalúa, el día 13 de Julio del 2013, se discute el valor de la información –es decir-: el que las autoridades cuenten con la información necesaria para valorar la seguridad de nuestro entorno y para tener herramientas viables para sancionar no sólo a delincuentes, sino a autoridades que faltan a su cargo. Es información que se debe a las víctimas, a los familiares y al pueblo mexicano entero al que el sistema judicial le es más un lastre que un servicio público. Pero mi argumento es, al menos hoy, un deseo frustrado de cambios.

Mi postdata discursiva: La Gaceta Oficial del Distrito Federal, el día 21 de Junio anunció que se ofrecen 10 millones de pesos por quien proporcione información útil a las autoridades para dar con el paradero de los desaparecidos del Bar Heaven. -.- Y ya. Ahí la estrategia contra el crimen organizado. #esSarcasmo

 

When you end up at the wrong party

17

Jun

When you see a girl wearing heels in Panorama bar

11

Jun

COMING HOME FROM THE BAR

howdoiputthisgently:

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(reality tv gifs)

<3333

17

May

¿De quién es culpa?

Este mes ha habido NOTICIONES internacionales: un ex-presidente guatemalteco juzgado por genocidio -¡y que nunca muera Rigoberta Menchú!-, la renuncia de un astro del fútbol (y el reconocimiento del “brand-value” de algunos deportistas); manifestaciones en contra del mensaje sexista de la muñeca Barbie (y, con ello, la modificación de la frase “Life in Plastic is Fantastic”); un ex-candidato Venezolano que impugnó las elecciones; el rescate de una sobreviviente de 19 años tras dos semanas del derrumbe de una fábrica textil en Bangladesh

También hubo otro tipo de noticiones [nacionales] que no deberían de serlo: el de las confesiones etílicas de riqueza de diputados nacionales; el de una mujer que murió días después de haber sido atropellada por un Porsche que conducían dos Ladies… En otro momento fueron noticiones las mentadas de madre de un empresario ¡y la golpiza que le dio éste a un empleado!; la arrogancia y altanería de otras "ladies" que atacaron a policías; la hija de un nuevo presidente mexicano llamándonos "prole" [¡parejo!] y mandándonos a la chingada a todos. Claro, protegiendo el honor insalvable de su padre. Todo eso me dio pena ajena, fue un bombazo en los medios y nos incomodó a muchos.
Y así, otros noticiones que no figuran, porque no hubo madrazos, ni coche caro, ni luminaria varia involucrada. Y si no hay, no nos importan.   

PERO Lo que me obligó a bloggear acerca del tema fue un notición reciente: el de la clausura y reapertura de un restaurante ‘defeño’, seguido por el despido de un funcionario de Gobierno. “Who is #LadyProfeco?” - Correctou! 

Pareciera que la frase “¿sabes quién soy/ de quién soy hijo?” viniera cargada de una sentencia firmada y de un castigo inevitable. Del despido de Benítez de la Profeco me vienen un par de ideas/preguntas: a) ¿por qué no renunció él? ¿Y por qué no renuncian muchos otros políticos y politiquillos cuando abusan de la confianza y el poder depositados en ellos?; b) EPN “Lord of Justice” hizo lo mismo con Benitez, que lo que hizo con Moreira: cuando el agua le empezó a llegar a las rodillas, a sacarla; que el agua estancada apesta.

El “Profecogate” sólo es muestra de que la política en México está llena de “lealtades” y de “compadrazgos”. Y eso no es buen gobierno.

Regresando a mis preguntas: ¿por qué a la escuincla de Benítez se le hizo fácil “ningunear” a los empleados del “Máximo Bistrot”, hacer un berrinche, saltarse TODAS las de la ley y clausurar un establecimiento; restregándoles a todos las credenciales de su papi?, ¿por qué las “ladies” y los “gentlemen” mexicanos se dan permiso de discriminar a placer?  Pero el saber “¿por qué?” no satisface mis dudas. ¿De dónde viene este clasismo -ejem- este racismo de clases?

(Ojo: el dinero no es el problema) Si lo fuera, y entonces “tener mucho dinero” fuera un elemento necesario para la altivez, la prepotencia y la discriminación, todas las personas con [mucho] dinero desplegarían las mismas actitudes abusivas. But we don’t live in a world where answers come easy to me.  

Recuerdo una conversación que tuve con una familia hace 7 (¿?) años, en la comunidad de San Manuel (en Huimanguillo, Tabasco). Ella me decía que trabajó en casa de una familia rica, pero que se regresó “pa’l pueblo porque me corrió la señora. Las niñas me trataban muy mal y me decían ‘gata’ y ‘naca’ y no les gustaba que tocara sus cosas sin haberme lavado las manos” -“¿¡Pero por qué no dijiste nada, Lucy?!” -“¿Pues a quién le iba a decir? Además la señora me pagaba bien”. Si Lucy se regresó a San Manuel, fue porque quedó embarazada de su último hijo; recordemos que le pagaban bien. #essarcasmo

No se me olvida lo que me contó Lucy, como no se me olvidan otros tantos ejemplos de desplantes de grandeza de “juniors” y “ladies”: que truenan dedos, sueltan risas, ofenden, ladran y discriminan, porque pueden. Porque no hay ley, cuando hay dinero. 

He tenido el privilegio y la desfortuna de haberme topado con TODO tipo de personas, de distintos tamaños de cartera a lo largo de mi vida. No todos iguales: tan hay personas “de dinero” con muchísima calidad humana, y respetuosas con los demás; como personas “sin dinero” abusivas y manipuladoras. Pero creo que no exagero, cuando afirmo que todos hemos conocido a un par de ladies/gentlemen y a un montón de gente abusada y discriminada, dada su condición social.

 
He tenido, además, la gran fortuna de haber tenido la educación (y no de escuela) que tuve; de tener padres con una altísima conciencia social y de haber conocido a personas con una calidad humana espectacular. Todos ellos maestros de vida. Pero no dejo de preguntarme de quién es culpa: ¿es reflejo de nuestro pasado esclavista y colonial? ¿Son las telenovelas? ¿Es un complejo de inferioridad nacional? ¿De quién es culpa?

-.-.-.-.-.-

Pienso que hay esperanza, cuando abusamos de los recursos que tenemos al alcance. En este sentido, las redes sociales nos han servido para exponer conductas abusivas de aquellos que, teniendo la gloria, la fama y la riqueza, se creen dueños del poder y de la gente.

¿¡Dónde andaba Twitter cuando a Roberto Madrazo no le salían las cuentas?! Así se murió un German Dehesa: tratando de llamar nuestra atención y la de los medios hacia los negocios turbios de nuestro ex-candidato presidencial.

No me gusta que a la pregunta: “¿y por qué no se hizo justicia?” se conteste: “Pues porque es México y, ¿qué esperabas?”. No comparto el sentimiento, ni creo que tengamos nula capacidad de reacción. 

Me gusta, sin embargo, pensar que denunciando a nuestros Duchamps, a nuestros Moreira, a nuestros góbers preciosos, a nuestros Madrazos y a nuestros “ladies” y “gentlemen”, lanzaríamos un mensaje conjunto: “Tolerancia cero a abusos y a actitudes discriminatorias”.


Y, así, el “world peace”.  

Y saludos a @Tavombardier, que ya va a empezar a vivir en la Roma. Que se comporte. 

26

Apr

A mi madre.

Si me diera a la tarea de narrar la vida de mi madre, compilaría un conjunto de historias que, luego de un millón de veces relatadas, se quedan en la memoria; como deseando que alguien las repita y las esparza. Sería el relato de muchas vidas, y no sólo de una: el de una con penas y desventuras; de aprendizaje, de voluntad y de fe; el de una vida con bendiciones  y una llena de risas. 

Mi madre nació el 26 de Abril de 196-los-que-le-calculen en una casa, que no era un hogar; en una familia humilde de dinero y de sentimientos; nació para una vida difícil pero, nació, para dicha de muchos.
Siempre que mi madre cuenta algo de su vida, llora. “¿Pero por qué lloras, mami? Nos has contado esto un millón de veces”-le decimos con risas ahogadas. “¡Porque me acuerdo y ya déjenme en paz!”- nos responde, riendo y reconociendo que así es, cada vez que lo hace.

(Acerca de esto)

Hace poco confiaba a mi novio algunas partes difíciles de mi infancia y adolescencia, y él me observaba, con su grandes ojos alemanes, meditabundo y claramente trastornado por lo que acaba de escuchar. Entonces, me dijo con ternura: “¿necesitas un abrazo?” Yo, confundida por la iniciativa de éste, contesté: “¿Por lo que te acabo de contar? ¡¡NO!! Hay cosas peores en la vida”. (Lo abracé; ya daba igual).

Dicho lo cual, me vinieron a la mente las mil y una ocasiones en que mi madre adopta la misma actitud ante la vida: “esto pasó, pero hay cosas peores”. “Me encontraba al borde, pero Dios me rescató”, “quería escaparme, y se abrió una puerta para mí”. 
Si este rasgo no es de ella, ¡no es de nadie!: aceptar las circunstancias (¡estoica!); saber que, aún cuando se está en medio de la tragedia más desoladora y de la historia más pesarosa, habría escenarios mucho menos favorecedores. Saber que todo es circunstancial y pasajero y que “no hay mal que dure mil años”. 

Pero de mi madre aprendí, también, a reconocer el valor de las lágrimas, aunque yo no sea la persona más sentimental; a volcar mis sentimientos sobre aquellos -y aquello- que [me] importan, aunque yo no sea la más dulce, ni la más romántica; a identificar los temores, para saberlos limitantes y a no darle tanto valor a las circunstancias actuales y a esperar con optimismo al futuro; a creer en lo inalcanzable y, sobre todo, a creer en mejores tiempos, aunque me sea imposible.

Tengo poco más de un año viviendo en Alemania y este tiempo ha sido de cambio y de aceptar las circunstancias. Cuando recién llegué, no tenía ni espacio, ni formas, ni gente, ni sentido de pertenencia. Nada era mío y este país, aparecía frente a mí adverso y ajeno. Pero uno cambia al cambiar las circunstancias, y  con este cambio viene un crecimiento. Me gusta creer que mucho de ese crecimiento fue concebido en las entrañas de mi madre; que mucho de lo que ahora soy, es resultado de esto que de ella he absorbido y replicado; que muchos de mis sueños fueron alcanzados y creídos por una madre, que es más ternura y fe, que apatía y dureza.

Hoy, en el cumpleaños de mi madre, reconozco que no hay ser en esta vida que me haya dejado más enseñanzas que ella. Me viene a la mente y me identifico con una porción del libro “Diez Mujeres” de Marcela Serrano, cuando el amor de una madre vela la muerte de su hijo. Me gustaría que también se dijera, en mi lecho de muerte: “y […] murió adentro de ese paraíso, si el paraíso es de verdad eso: ser amado por quien te parió”.

¡Feliz cumpleaños, mamá!